FESTIVAL DE LA CARNE SIN CARNE
El colmo de colmos. Como si no fuera mucha la salación de los jalapanecos, que trienio tras trienio han sufrido las tracaladas y zonzeras de malos gobernantes, ahora se los está llevando la fregada por el cochinero financiero que han hecho las actuales autoridades municipales del erario, a grado tal de que dejaron al pueblo vestido y alborotado, ya que ni siquiera se pueden divertir como Dios manda… Resulta que este año se rompió con la tradición de las fiestas carnestolendas y apenas si les alcanzó para organizar un carnavalito más pichurriento que el que canta Roberto Carlos, porque no hubo comparsas, ni elección de la reina de Carnaval, ni del Rey Feo, ni nada de nada. Lo único que se les ocurrió hacer a los “brillantes” organizadores fue una grosera imposición de Reina y eso fue todo. De no ser por el apoyo de la Casa de la Cultura del vecino municipio de Teapa, que llevó algunas estampas artísticas, las familias jalapanecas se habrían quedado sin disfrutar un solo evento de esta celebración que año con año hace las delicias de chicos y grandes… Los que sí se quedaron como novia de rancho y están que se los lleva la chingada de coraje, son los del tercer sexo, o sea la shotada, porque ya tenían bien lavaditos y planchaditos sus trajes exóticos y hasta habían practicado sus pasos sensuales para darle vuelo a la hilacha y participar en las comparsas que tanta diversión, colorido y algarabía le dan a las fiestas del Carnaval. Pero ni eso fueron capaces de ofrecerles sus autoridades, dejándolos muy pero muy tristes porque no los dejaron salir del closet… Sólo dos días usaron para hacer una mierda de Carnaval, dejando al pueblo sin disfrutar del festival de la carne. ¡Icheeee!
Y LA OPOSICIÓN…. ¿CUÁL OPOSICIÓN?


PEPE MOLLINEDO AL RESCATE

MANLIO BELTRÁN YA SE OLVIDÓ DE SUS ELECTORES

EL SHO W DEBE CONTINUAR
Después de la tempestad, llegó la calma a Teapa. Parece que ya entraron al redil los cuatro regidores que se pusieron chechos con el mero-mero antes de que dieran las ocho porque no les dieron su bizcocho… Resulta que el pasado 28 de febrero se celebró una sesión pública de Cabildo y no faltaron aquellos morbosos que asistieron con sus palomitas y sus nachos, dispuestos a ver un espectáculo digno de las mejores peleas de Rocky Balboa vs Apollo Creed, o de perdida de El Santo contra El Cavernario y Blue Demon contra El Bulldog. Afuera del Palacio Municipal se vendían como pan caliente las máscaras de luchadores populares como Tinieblas, Máscara Sagrada y Rey Misterio, los revendedores hicieron su agosto vendiendo boletos de luneta tres veces más caros que los precios de butacas en ring-side… El caso es que la arena estaba de bote en bote y la gente loca de la emoción… Se auguraban andanadas de ganchos al hígado y derechazos; todo tipo de llaves y candados como el martinete, huracarrana y patadas voladoras; jalones de greña, sacadas de lengua, pellizcones, tocadas de nalga, mentadas de madre y por supuesto: Pero ¡oh decepción! Sorpresivamente los regidores decepcionaron a la audiencia, porque se les vio muy tranquilitos. Parecían parvulitos de primaria bien portaditos, peinaditos con su raya en medio, con su mochila en el mesa-banco y su que-beber a un lado, leyendo una lección del libro de Civismo: “No debo insultar a mis semejantes y para reclamar debo pedir la palabra”… Después de esta sesión, trascendió que todas las que vienen serán de carácter público. Ni hablar, se acabó el show.
OBRAS DE CALIDAD, LA EXIGENCIA
Los ciudadanos no quitan el dedo del renglón con su exigencia a los Ayuntamientos de la región Sierra de que las pocas obras que ejecutan sean de calidad y que duren más allá de un trienio. Están hasta la madre de obras de relumbrón y de calidad pésima, que nomás aguantan entrega. Ya basta de enriquecerse con el dinero ajeno, basta de diezmos, de moches y de tráfico de influencias. Si se erradican esas prácticas del servicio público, entonces tendremos carreteras que no se rompan sólo con el picoteo y rascadas de los pollos y gallinas de rancho, contaremos con agua potable las 24 horas y no sólo unos minutos durante la madrugada que apenas alcanza para lavarse el la cara, pero el mono no… Claro, la ciudadanía también tiene que hacer su parte cuidando las obras, porque hay cada animal humano (con perdón de los animales que han de sentirse insultados) que no puede ver algo nuevo sin buscar la manera de cómo descomponerlo. Los edificios pintados luego-luego son grafiteados, las lámparas nuevas las rompen a pedradas, los jardines les son cortadas las flores y así por el estilo. ¡Qué mal andamos, con algunos gobernantes hambrientos y otro poco de ciudadanos inconscientes!
Y fuimonos…
Este arroz ya se coció, juímonos antes de que la shotada de Jalapa nos agarre de comparsa. ¡Hola shiooooot!
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